Está escrito en el Apocalipsis que: “El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eúfrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón .”
Según el Profeta Mahoma: “No vendrá el Final de los Tiempos hasta que disminuya el nivel del río Éufrates y aparezca la montaña de oro (supuestamente en Irak).»
Vemos que ambas profecías nos hablan del río Éufrates, que muchos piensan que el de Irak y Siria, pero antiguamente existía otro Éufrates , que actualmente se llama Freser, junto al cual se halla el Gran Ofir o el volcán Granófir, que es la reserva de oro en mina más rica de Europa, famosa desde la remota antiguedad.
Según la primitiva mitología egipcia: Primero existía el Caos, al que llamaron Buto y entre el caos cohabitaba Piromi o la esencia divina concentrada que se transformó en Khepra y expelió el Mundo por la boca en forma de Huevo.
Ese famoso Huevo se veneró en Ripoll desde la remota antiguedad con el nombre de San Hou o San Eu, que actualmente se identifica con San Eudald y que es el Eu que da nombre al Éufrates, que se identifica también con Iupiter y Horus.
Vemos en el Libro Egipcio de los Muertos que se nos dice: He aquí los nombres de los hijos que tuvo Horus. Duatmutf, Hapi, Mestha, Kebhsennuf, e Isis es su madre. Después Horus dijo a Ra: “Concedédme los dos gemelos divinos de Buto y los dos gemelos de Nekhem” ¡Oh dioses!, en verdad han nacido en vuestros Cuerpos y conmigo permanecen hasta el Fin de los Tiempos. Entonces se calmará el Huracán de Fuego, reaparecerá la Tierra en su nuevo esplendor, y su nombre misterioso será “HORUS-DE-LA-TABLETA-DE-ESMERALDA”Nos está hablando del Final de los Tiempos Oscuros, que eran las siete macroeras primeras, tiempos en que el mal campaba a sus anchas y sólo intervenía Dios cuando la cosa se ponía muy negra y peligraba el Tercer Ojo o el Espíritu y se ponía en riesgo la especie humana, que no está creada para ser otro animal, sino que es semejante a Dios y dotada de conciencia para comprender las leyes que rigen en nuestro universo, lo que está bien y lo que está mal ..¡Oh Ra! ¡Tú que reluces como el oro puro de tu Disco Solar, tú que habitas en el Huevo Cósmico….Libro egipcio de los muertos.