en el Pirineo y de la Virgen o Sibila que habría de luchar y derrotar al Anticristo. La batalla del Pirineo está especialmente señalada en muchas profecías y también se documentó en Ripoll. Vemos pues en una reseña histórica de José Mª Pellicer se Santa María de Ripoll que dice lo siguiente:
Descuella en primer término la Portada, grandioso arco de triunfo al Catolicismo…… Varios son los templos románicos que hemos visitado ó de que tenemos noticia, y creemos poder decir muy alto que, entre esta clase de obras maestras, ninguna iguala en Europa á la de Santa María de Ripoll.
En sus altos relieves presidió tacto exquisito en escoger los pasajes del antiguo testamento más adecuados al nuevo, y se logró reunir en su cuadro el pasado, presente y porvenir de la Iglesia de Jesucristo.
No desmerece la obra una vez descifrada, antes sube de punto la admiración que excita. En ella saboréa el alma los sublimes recuerdos de los patriarcas, grandes reyes y profetas; en ella contempla las maravillas que Dios obró por su pueblo al conducirle à la tierra de promisión; allí aparecen las dos columnas de la Iglesia Pedro y Pablo, con los pasajes más tiernos y milagrosos de la Ley de Gracia…..
…despejamos los escombros que ocultaban gran parte de lo que resta, y creimos hacer un pequeño servicio á las artes copiándolo, completando y haciendo del mismo la siguiente descripción:
En el crucero, ante la capilla de la Santísima Virgen, se extiende un rectángulo de 11 metros de largo por 9 de ancho, rodeado de una sencilla cenefa compuesta de cuadrados unidos en diagonal. Otra cenefa divide el rectángulo en otros dos de área diferente. En el menor dos enormes peces se miran de frente y se prolongan en línea ondulante en direcciones opuestas . De la cabeza del de la derecha salen de un mismo vértice, á manera de rayos, líneas rojas tres veces (ter) repetidas. Otros dos peces bajan en direcciones opuestas, desde la parte superior hasta juntarse sus colas debajo de las cabezas de los anteriores, dejando en medio un espacio cuadrilongo. Otros dos pequeños peces se ven, uno cabeza abajo en medio del arco formado por el cuerpo del de la derecha, otro cabeza arriba en el de la izquierda.
Por medio de una acertada y feliz combinación, presenta en su conjunto esta parte del mosáico el anagrama de María.
No podría darse de otro modo más sencillo, elegante y original para expresar en lenguaje simbólico la situación de Santa María en la confluencia del Ter y del Fraser, distintivo topográfico único necesario, del que nunca se olvidaron en sus privilegios los reyes Francos, ni en sus bulas los Sumos Pontífices. Los dos grandes peces representan el Ter y el Fraser desde su origen, llegando a su máximum de su divergencia en Rivas y Camprodón; los menores indican con sus cabezas el punto en que los ríos empiezan á converger y, con sus colas unidas, su confluencia; los pequeños con la disposición de sus cabezas nos dicen que, despues de juntarse ambos rios, el Ter conserva el nombre de su origen (caput aquarum) al paso que el freser encuentra su fin.
Encima de la cenefa compuesta de un ramaje ondulado con rosas equidistantes en cada arco, hay el área del segundo rectángulo. Es este ocupado por tres líneas de circunferencias. En los espacios comprendidos entre los cuatro arcos formados por aquellas, están dibujadas cruces, cuyos lados son flores de lis (esta cruz serviría de modelo a la que adoptó la Orden de Calatrava y el grabado sobre la casulla de Santo Tomás de Bibille). En los veinte y cuatro círculos se observan varias figuras dignas de notarse. Tales son corderos delante de un árbol de tres ramas, gallos con actitud de luchar contra dragones, pavos reales ahuyentando horribles mónstruos, lobos seguidos de cuclillos, jabalíes echando ascuas, con serpientes erguidas que les deslizan veneno sobre el lomo.
El conjunto parece representar la victoria, en el valle ripollés, del cristianismo contra el mahometismo. Presta gran fundamento á esta opinión el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, ocupando los círculos de preferencia. El nombre de rio-pullo está bien simbolizado(además de los peces de la parte inferior) por el gallo repetido en diferentes círculos; el valle por los lobos y javàlies; el espíritu del mal ó , si se quiere el mahometismo, por las serpientes, dragones o mónstruos que en la lucha con el Cordero y el Gallo emblemáticos, aparecen constantemente vencidos.
Es Nostradamus que con todo lujo de detalles nos habla de la la batalla que ha de librarse en el Pirineo y nos habla del gran templo del Mas, que no dice que en el contexto histórico actual debe de ser independentista……Es al principio de la VI Centuria la que hemos quitado cuartetas para no alargarnos que dice así:
I
En los montes Pirineos gran montón,


Hemos visto un Rey al principio de la Centuria y a la Hija de la Aurora al final, un Rey rechazado por los Fisicos (o serán en el contesto actual los ingenieros sociales que nos gobiernan) que reinará después de que otro Rey sea traicionado y al que Nostradamus llama Ebrien y que traducen por Ebrio muchos traductores, pero que es el Ebriano y al que Cristo envía o que es el mismo Cristo es otras profecías.
La Hija de la Aurora es la Dolorosa, llamada Amarga en otras profecías como la de los ángeles de Paiporta y que en el Apocalipsis de San Juan se nos representa como a una mujer que grita de dolores de parto y a la que persigue el Dragón.. La Sagrada Aurora es la Virgen de Mongrony, identificada con Ceres y Reina de Ceretania o actual Cerdaña y la Madona de Ripoll protectora de los afligidos y da poder al héroe para que venza sobre sus enemigos, aunque sean estos muy poderosos.