Enigmas templarios, el Grial y el Arca de la Alianza

dsc01758Cuenta la historia: en el año 1118 un tal Hugues de Pains fundó la milicia del Templo de Salomón, cuya orden militar se aprobó en el año 1128 por el Papa y el concilio de Toyes. Lo que no nos explica la historia es el como se entiende que en el año 1131 ” los Pobres Caballeros del Temple” heredaran un imperio, según estaba escrito en el testamento del rey Alfonso el Batallador.

Tampoco nos cuenta la historia como es que a la muerte de Ramón Berenguer III , en 1131 tuviese este conde un entierro templario, como se aprecia en su tumba del monasterio de Ripoll y con la cruz templaria al lado, que son las de las fotos?

dsc01740¿Y Que pasa con las múltiples donaciones hechas a los templarios, como la efectuadas en Cataluña entre los años 1124-1125 ( si se supone que la milicia se aprobó en 1128), por ejemplo la efectuada cerca de Ripoll por la familia Malany, el 6 de calendas de marzo del año XVIII del rey Pedro, de unas propiedades debajo de los términos de la parroquía de San Esteban de Vallespirans….?

Miret y Sans que dice: “Los templarios tuvieron casa al lado del Priorato de su rival Orden del Hospital  en San-Gilles  en 1139, pero más antiguo fue el establecimiento de los Templarios de Laramet, pues ya Amelius obispo de Tolosa hizo donación a la milicia del Temple, representada por un tal Guerau de Nocura lugarteniente de Uch de Payens, de la capellanía de Santa María de Laramet, juntamente con ciertos privilegios eclesiásticos y pocos días después Ramón de Saysse y B de Queterpech, donaron también 46 casales a los Templarios para que construyeran una villa con el nombre de Ramet”.

Hay también una tal Doña Titborgs, hija de Berenguer de Santa Coloma, que se dona por religiosa del orden del Temple, junto con la tierra de Casella, en las calendas de enero del 1126 del Señor.

Y es que la mano que meció la cuna templaria fue una mujer, la condesa Mahalta viuda de Ramón Berenguer II y que enviudó cuando el hermano mellizo mató al conde de Barcelona, al poco de nacer su hijo Ramón Berenguer III. Fue la Condesa Viuda con su hijo en brazos, la que reunió a los descendientes de los Nueve Barones de la Fama, de aquellos que iniciaron la ronconquista y de los cuales adoptaron los Templarios la divisa de “Dios lo Quiere”.

Sin duda uno de los templarios más carismáticos fue Ramón Saguárdia, maestre de la encomienda templaria de Masdeu, que tuvo el triste honor de tener rendir los bienes de la Orden del Temple a la iglesia y fue encarcelado.

Ramón de Saguárdia nació hacia el año 1250 en el castillo de Saguárdia de Ripoll , que actualmente está en el municipio de Les Lloses y falleció en 1319. En el 1274 fue recibido como caballero templario en Zaragoza por el Gran Maestre Pedro de Moncada. Su primer destino estuvo en la Comanda de Masdeu hasta el 1292 que fue enviado a la Comanda de Peñiscola.En el camino que nos lleva a las ruinas del enigmático castillo de Saguárdia nos encontramos la iglesia de San Martí de Vinyoles, que es la de la foto que aparece a la izquierda.

 

En el camino pasamos por encima de la losa que tapa un paso de agua que va a parar al abrevadero por encima del cual hemos pasado.

La subidita que nos lleva a las ruinas del castillo de Saguárdia es dificultosa, ya que la pista de tierra que va hacia Alpens sería más larga. La ventaja del antiguo camino es que puedes encontrar algunas setas.

 

 

El caminito se las trae y sería complicado adivinarlo,  si al volver nos pillara la noche. Es algo que siempre hay que tener en cuenta en estos lugares, el no regresar con el tiempo demasiado justo ya que el camino no está señalizado y te puedes perder facilmente. Solemos tomar de referencia cualquier cosa para saber por donde hemos pasado, en este caso unas setas venenosas que hemos encontrado en una especie de bifurcación. Así que si al bajar las encontramos sabemos que estamos en el camino correcto. Unas ramas en el suelo también nos pueden servir de señal.

Hay que tener en cuenta que los castillos solían estar construidos en sitios de dificil acceso, por aquello de fastidiar al enemigo que en caso de llegar ya estaba cansado.

Finalmente vemos el campanario de Santa Margarita de Vinyoles, en donde algunos suponen que estaba el castillo de Saguàrdia. El día está un poco nublado y el lugar parece encantado. Nos detenemos en la iglesia desde la que se ve un bonito paisaje. Debajo vemos una carretera de tierra que es la que habíamos dejado en la fuente o abrevadero para coger un atajo.

 

Encima de la puerta de la iglesia de Santa Margarita de Vinyoles encontramos una placa que reza: “EL MIEDO DE LA PESTE ME HA EDIFICADO 1834”

Una epidemia de peste obligó a llevar a los apestados a lugares alejados y fue cuando se edificó la actual construcción. No se ven señales de actividad humana en el lugar y seguramente sólo algunos escursionistas lo visitan eventualmente. Debo de decir que no me resultaba desagradable la vibración del lugar, sino al contrario. Aunque no se que tal sea la noche. Sin embargo se de alguien que tuvo un sueño muy impactante después de que estuvo un día de excursión con los crios del colegio. Me contó que había soñado que iba andando por un camino del bosque hacia el templo, vestido con una especie de faldón al estilo egipcio, con zapatillas de oro, un cinturón con dos leones de oro y una cadenita, con el torso desnudo, la cabeza rapada y un medallón. Al llegar al lugar estaba todo lleno de gente en camas, como si fuera un hospital y uno de los enfermos gritaba que iban a morir todos. Alguien que acompañaba al joven del sueño le dijo que continuara andando y que no se detuviera, hasta que llegó a una sala en donde se estaba efectuando una trepanación a un anciano que se suponía era un rey y ya era la tercera que le hacían. El siguiente al que trepanaban la cabeza era al joven del sueño que se suponía había de suceder a su abuelo rey, la cosa es que lo pasó fatal y con terribles dolores de cabeza que creia se moría y despertó muy asustado.

Desde la iglesia de Santa Margarita de Vinyoles, justo debajo, vemos las ruinas del Castellot. Seguramente era el verdadero castillo de Saguárdia  y por ello le llaman el Castellot. Seguramente tengan vacas o algo así, eventualmente o se hayan tenido en fechas recientes, aunque no se veía actividad ninguna. Era una práctica habitual el usar los viejos y oscuros como establos ya que las casas de nueva construcción eran más confortables.

Así pues el Castellot fue donde nació Ramón de Saguárdia, el caballero templario del triste honor, que tuvo que rendir los bienes del Temple a la iglesia.  Seguramente debió de pasar un verdadero infierno en la cárcel, seguramente torturarian al pobrecillo para que confesara si habían más tesoros. La tradición popular dice que en algún lugar, entre dos montañas, está escondido un gran tesoro que sólo puede ser encontrado el día de San Juan. Pero seguro que está muy bien guardado por el espíritu guardián de Saguárdia.

 

Según nos cuenta la historia: Eudes de Saint Aimand, que fue gran maestro templario entre 1170 y 1180 y un tal Blanchefort, que también fue gran maestre templario; fueron hechos prisioneros por un tal Nur Al Din y estuvieron presos en un lugar llamado Damas. También se relaciona a ambos con unas excavaciones efectuadas en los establos del templo del rey Salomón y con el Arca de la Alianza.

En la foto vemos una secuencia del traslado del Arca de la Alianza esculpida en la portalada del monasterio de Ripoll.

Desde los restos del Castillo de Blancafort, que es el que se ve en la fotografía, se ve el pico de San Amand (en francés Saint Aimant), hay que subir arriba para poder verlo pues sino lo tapan las montañas. Sabido es que tanto en el castillo de Blancafort como en el de San Amand estuvieron los cátaros, los templarios y seguramente que estarían muy relacionados con grandes maestres templarios como Blanchefort y Saint Aimant.

La foto de la derecha  es la  del castillo de Blancafort, que está encima de una roca de difícil acceso. La foto está tomada desde el santuario de Mongrony. No se aprecian las ruinas que están tapadas por la vegetación, pero si se va andando se ven las que quedan. Pero para hacerse una idea de la cosa conviene saber que hay una vía de escalada que frecuentan los escaladores, aunque no se si llegan a la cima del castillo, porque luego está el bosquecillo super enmarañado, en donde los pinos están llenos de nidos de procesionaria, un gusano muy tóxico.

Para llegar a la cima del castillo de Blancafort pasamos por encima de las rocas , que hay a la derecha de la foto y que no se ven,  hay que tener mucho cuidado de no resbalar y caerse porque sería fatal……

Una placa tectónica amuralla el Castillo de Blancafort y el valle que se ve al fondo es el pueblecito de Gombrén. En su momento esta muralla separó el mundo cristiano del de los árabes.

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Sabido es que el templo del rey Salomón ya había sido saqueado anteriormente por el Rey Alarico y que estaba más limpito que los chorros del oro…jajajajjjjjja…..Pero estos catalanes son muy suyos y siempre estaban empeñados en la reconquista de Tierra Santa y el tal Blanchefort era Blancafort y el tal Saint Aimant era San Amand, ambos vivieron cerquita de Ripoll y dan pie a muchas leyendas como la del “Cofre Volador de Vidabona” ….

Cuenta la leyenda que uno de los hijos de la casa de Vidabona tuvo que ir al las cruzadas y casualmente en una de estas batallas fué hecho prisionero, que le pusieron unos grilletes de hierro y que estaba también atado a una caja o baúl de hierro que le hacía de cama.

El pobre muchacho invocaba todos los días a la Virgen de Vidabona y estuvo siete largos años cautivo, sin que sus ruegos fueran oidos…….

Pasados los siete años y un buen día, al amanecer, el muchacho preso oyó el canto del gallo de su Vidabona natal…el pobrecillo creyó que estaba soñando, pués en aquel país en que estaba preso no habían gallos..al rato oyó el sonido de las campanas de la iglesia de Vidabona y al abrír los ojos resultó que estaba en su casa, que la Virgen lo había transportado sano y salvo milagrosamente en el interior del cofre metálico!!!!!!Los grilletes también viajaron con él y se conservan en el museo etnográfico de Ripoll, por lo menos antes que lo cambiaran de lugar.

Vidabona se encuentra a los pies de la Montaña de Sant Amand, cerquita de Ripoll y actualmente está en ruinas como se puede apreciar en la foto….

(las fotos se introducirán proximamente)

¿Acaso el Cofre Volador de Vidabona era el Arca de la Alianza?

¿Acaso esos del Ripollés fueron tan osados que se llevaron el Arca de la Alianza a las Cruzadas?

Según se dice: el nombre de Vidabona proviene de la buena vida o licenciosa, que las antiguas monjas llevaban allí, pues antiguamente era un templo de Venus. Seguramente se tratarían de las Monjas de San Juan de las Abadesas, ya que el lugar consta entre sus propiedades.

El monasterio de San Juan de las Abadesas fue cerrado acusado de ser un templo de meretrices de Venus.

Encima de estas rocas está San Amand, en donde estaba el castillo de Penna Matricis y en donde fueron llevadas las monjas de San Juan de las Abadesas tras el cierre de su monasterio.

El Puig de San Amand se ubica en la cima de una montaña llamada Foixera. Tiene de altura 1834 metros y en la cima de esta montaña se construyó un castillo que aparece documentado ya en el año 1024 con el nombre de “Castellar de Penna Matricis”.

Consta que en el año 1004 uno de los señores del castillo se llamó Juan Oriol y era hijo de un magnate de Besalú, que estaba casado con Adelaida, hija del conde Oliba Cabreta.

El castillo de Penna Matricis se construyó en el lugar que se llama Pla de Penna, cuyo nombre coincide casualmente con cierto Pla de Penna nombrado por los albigenses o cátaros, en el que encontraron refugio los “faidits”……

En esta foto de la cumbre de San Amand se pueden apreciar alineaciones de piedras, que deben ser los restos de los cimientos de lo que un día fuera el castillo de Penna Matricis o Pena Matrix, del que actualmente no queda ni rastro. A este lugar fueron llevadas las monjas del monasterio de San Juan de las Abadesas, tras su cierre.

 

Según la leyenda: Amant o Aimant era el nombre de un jefe galo-bagauda que resistía estoicamente los ataques de los visigodos arrianos. Cansado el rey Eurico decidió atacar personalmente al tal Amant y él mismo se dirigió hacia el castillo con un gran ejército.

El jefe galo-bagauda tenía una hija muy hermosa, de la cual se enamoró Eurico apasionadamente. Pero la joven no quiso aceptar de ningún modo a Eurico, que en el asedio al castillo había matado a su padre. Aprovechando un descuido del rey godo la joven consiguió escapar y se refuguió en las cuevas de Ribas, que hay junto al río Freser. Una vez dentro la cuevas las hadas que en ellas habitan la hicieron su reina.

 

Casualmente San Amand podría ser San Amando de Maastrich (594-674), hijo del rey merovingio Dagoberto I y hermano de Dagoberto II, que se escapó de un monasterio de Agauno (Saint Moritz), en el que había sido ingresado de niño, para practicar anakoretismo al estilo egipcio y se sabe que fue un incansable predicador en Flandes, Países Bajos y Navarra…..

Este Sand Amando, que llegó a obispo, fué el que bautizó al rey Sigiberto III.

Pero parece ser que Sam Amando de Maastric no fue el rey bagauda Amand, ya que se supone que se enfrentó al rey visigodo Eurico.

Eurico 420-448, era hijo del rey Teodorico I y fue rey de los visigodos entre el 466-484, después de asesinar a su propio hermano Teodorico II.

El morbo visigodo, o cargarse al hermano para poder reinar, se estilaba mucho en la época….

Casualidades de la vida: el rey Eurico se casó con Ragnagilda, hija del rey Meroveo e hijo de ambos fue Alarico II.

¿Podría ser que el obispo San amando y el rey bagauda Amand se trataran de la misma persona?

Claro está que el rey Amand no era santo y San Amando de Maastric si lo era y fundó multiples monasterios femeninos, que asesoraba personalmente los fines de semana…

Suelo ir de excursión a ermitas y ruinas que en su día tuvieron mucho que ver con los templarios o cátaros y lo que a mi me pasa por la cabeza es el que se comunicaban entre ellos de montaña a montaña y por ello escogían lugares estratégicos de mucha visibilidad. Desde la cima del castillo de Blancafort se divisa perfectamente San Amand y estaban muy bien comunicados.

La maldición del conde Arnau, el castillo de Blancafort y el Grial